En DECOCALLEJAS Soluciones Constructivas sumamos un nuevo proyecto a nuestra línea de trabajos de rehabilitación y conservación del patrimonio. En esta ocasión lo hacemos muy cerca de casa, en Riópar (Albacete), donde ejecutaremos las obras de emergencia para la reparación de los daños de la Central Hidroeléctrica de El Gollizo, uno de los elementos vinculados al histórico conjunto de las Fábricas de Metales de Riópar.
La actuación llega en un momento especialmente importante para la conservación del inmueble. Las intensas lluvias registradas durante el pasado mes de febrero agravaron considerablemente un proceso de deterioro que ya afectaba al edificio, provocando nuevos desprendimientos, daños en los muros y la pérdida de buena parte de la protección que ofrecía la cubierta.
El objetivo de esta primera intervención es claro: detener ese deterioro antes de que continúe avanzando, estabilizar la construcción y volver a protegerla frente a la entrada de agua, respetando al mismo tiempo la configuración y los materiales propios de este singular ejemplo del patrimonio industrial de la provincia de Albacete.
Una actuación de emergencia para conservar el patrimonio industrial de Riópar
La Central Hidroeléctrica de El Gollizo no es una construcción aislada. Forma parte del conjunto histórico de las Fábricas de Metales de Riópar, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Conjunto Histórico.
La historia industrial de este enclave se remonta al siglo XVIII y está estrechamente ligada al desarrollo de las históricas fábricas metalúrgicas de San Juan de Alcaraz. Con el paso del tiempo, la energía hidráulica se convirtió en una pieza fundamental para el funcionamiento de las instalaciones.
La Central de El Gollizo forma parte de ese sistema. Junto con la balsa, el caz y otras infraestructuras asociadas, permite comprender cómo se aprovechaba y conducía el agua para generar la energía necesaria para una actividad industrial que marcó durante generaciones la historia económica y social de Riópar.
Por ello, actuar sobre este edificio significa también conservar una parte de la memoria industrial de Albacete.
Las lluvias aceleraron el deterioro de la central
El inmueble presentaba previamente problemas derivados de su antigüedad, las filtraciones y la degradación progresiva de determinados elementos constructivos. Sin embargo, los episodios de lluvias intensas producidos en febrero de 2026 agravaron notablemente la situación.
Los daños afectaron especialmente a la cubierta y a determinados paños de los muros. La entrada continuada de agua, la humedad y la pérdida de elementos estructurales terminaron provocando nuevos colapsos y desprendimientos.
En algunos puntos, la cubierta prácticamente ha desaparecido; en otros permanecen elementos de madera y tejas en condiciones precarias. Los muros también presentan zonas especialmente sensibles, con grietas, pérdida de material, coronaciones deterioradas, morteros afectados por el agua y daños en esquinas y huecos.
Ante esta situación, la intervención adjudicada a DECOCALLEJAS tiene un carácter fundamentalmente preventivo y de consolidación. No se pretende realizar todavía una rehabilitación integral del conjunto ni asignarle un nuevo uso, sino ejecutar las actuaciones imprescindibles para frenar su degradación y garantizar su conservación.
¿Qué trabajos realizará DECOCALLEJAS en la Central de El Gollizo?
La intervención comenzará por una fase especialmente delicada: asegurar los elementos que todavía permanecen en pie.
Antes de reconstruir será necesario trabajar sobre los elementos inestables, realizar los apeos y estabilizaciones necesarios y retirar de forma controlada aquellas piezas que presenten riesgo de desprendimiento. Esto incluye restos de cubierta, elementos de madera, tejas, fragmentos de muro y otros materiales afectados.
También se procederá a la limpieza del interior y a la retirada y correcta gestión de los escombros acumulados como consecuencia de los desprendimientos.
Una vez estabilizada la construcción, los trabajos se concentrarán principalmente en dos elementos fundamentales: los muros y la cubierta.
Recuperación y consolidación de los muros existentes
Uno de los principios de la intervención será conservar todo aquello que pueda mantenerse y reutilizar materiales procedentes del propio edificio siempre que su estado lo permita.
Se reconstruirán los paños de muro que se han desplomado o presentan daños incompatibles con su estabilidad, respetando la geometría existente y las características constructivas originales.
Los trabajos contemplan también el cosido y tratamiento de grietas, reposición de materiales perdidos, rejuntado de fábricas y consolidación de jambas, dinteles, esquinas y encuentros entre muros.
Especial atención recibirán las coronaciones. Estas zonas son especialmente vulnerables cuando desaparece la cubierta, ya que quedan completamente expuestas al agua. Será necesario retirar piezas sueltas y morteros degradados antes de proceder a su saneamiento y consolidación mediante soluciones compatibles con los materiales originales.
El criterio de intervención no será convertir un edificio histórico en una construcción nueva, sino consolidarlo respetando su identidad y los elementos que han llegado hasta nuestros días.
Una nueva cubierta de madera para proteger el edificio
La recuperación de la cubierta será una de las actuaciones de mayor entidad dentro del proyecto y resulta fundamental para detener el proceso de degradación.
Mientras el edificio permanezca abierto a la lluvia, cualquier intervención realizada sobre sus muros tendrá una efectividad limitada. Recuperar la estanqueidad permitirá romper ese ciclo de entrada de agua, humedad y nuevos desprendimientos.
DECOCALLEJAS ejecutará una nueva estructura de cubierta de madera tratada, adaptada a la geometría original de los distintos faldones del inmueble.
La estructura incorporará los elementos resistentes necesarios, incluyendo pares, correas, cabios, cerchas, elementos de reparto, anclajes y refuerzos. La madera recibirá además el tratamiento correspondiente para mejorar su comportamiento frente a la humedad, hongos y agentes xilófagos.
Sobre la nueva estructura se dispondrá el soporte de cubierta, junto con una lámina impermeable y transpirable y el sistema de rastreles necesario para recibir la cobertura cerámica. De esta manera se busca recuperar la protección frente al agua manteniendo una adecuada ventilación del conjunto.
También se resolverán específicamente los puntos más sensibles de cualquier cubierta tradicional, como las cumbreras, los aleros y los encuentros entre los diferentes planos.
Recuperación de la teja cerámica existente
La conservación del carácter original del edificio estará presente también en la terminación exterior de la cubierta.
Se utilizará teja cerámica curva, recuperando las piezas antiguas existentes que continúen siendo aptas para su utilización. Estas tejas serán seleccionadas y limpiadas para poder incorporarlas nuevamente a la cubierta.
Cuando sea necesario completar las zonas en las que no exista material recuperable suficiente, se emplearán piezas de características compatibles con las originales.
Este planteamiento permitirá conjugar las necesidades técnicas de una cubierta completamente funcional con el mantenimiento de la imagen tradicional de la Central de El Gollizo.
Protección de huecos y prevención de nuevos daños
La actuación incluye igualmente la protección provisional de aquellos huecos que actualmente han perdido ventanas o cerramientos.
El objetivo será limitar la entrada de agua y animales, impedir accesos no autorizados y reducir el riesgo de vandalismo mientras el inmueble permanezca sin un uso definido.
Estas soluciones deberán integrarse de manera discreta en el edificio y podrán ejecutarse mediante elementos compatibles con las características de la construcción.
Un edificio de más de 200 metros cuadrados dentro de un enclave histórico
La Central Hidroeléctrica de El Gollizo cuenta con 200,33 metros cuadrados de superficie construida, distribuidos entre una planta baja de 168,74 metros cuadrados y un sótano de 31,59 metros cuadrados, y se encuentra en una parcela de 8.466 metros cuadrados.
En el sótano todavía se conservan elementos relacionados con el antiguo funcionamiento hidroeléctrico de las instalaciones. El edificio tuvo históricamente diferentes dependencias vinculadas a la central, vivienda, almacenes, cuadras y espacios auxiliares.
Su interés debe entenderse además como parte de un sistema mucho más amplio. El entorno de la central está relacionado con otros elementos de gran valor histórico y paisajístico, como la Balsa del Gollizo, el antiguo caz y las infraestructuras hidráulicas asociadas a las Fábricas de Metales de Riópar.
Estamos, por tanto, ante una intervención sobre un inmueble que forma parte de un auténtico paisaje industrial e hidráulico.
Una inversión cercana a los 70.000 euros
Las obras han sido adjudicadas por el Ayuntamiento de Riópar a DECOCALLEJAS Soluciones Constructivas S.L. por un importe de 57.740,50 euros más IVA, alcanzando una inversión total de 69.866 euros.
La actuación corresponde al expediente 1614302M y está clasificada dentro de los trabajos de restauración.
La mayor parte de la inversión estará destinada precisamente a recuperar la cubierta. La estructura de madera, el soporte, los sistemas de impermeabilización y la colocación de teja constituyen una parte esencial de una intervención cuyo principal objetivo es volver a proteger el inmueble frente a la lluvia.
La financiación de las obras procede mayoritariamente de la Diputación Provincial de Albacete, que aporta 54.000 euros, mientras que el Ayuntamiento de Riópar completa la inversión necesaria para desarrollar el proyecto.
DECOCALLEJAS contará con un plazo de ejecución de dos meses para desarrollar las actuaciones previstas.
El primer paso para asegurar el futuro de la Central de El Gollizo
Esta actuación de emergencia no supone todavía la rehabilitación completa de la central. Su finalidad inmediata es mucho más concreta y, al mismo tiempo, imprescindible: evitar que continúe avanzando el proceso de ruina.
Antes de pensar en nuevos usos para este espacio es necesario conservar lo que ha llegado hasta nuestros días.
La intervención que ejecutaremos desde DECOCALLEJAS permitirá estabilizar los elementos más comprometidos, recuperar los muros dañados y, sobre todo, devolver al edificio una cubierta capaz de protegerlo frente a nuevos episodios meteorológicos.
Restaurar también significa saber conservar
Para nuestro equipo, este proyecto representa especialmente bien una de las vertientes más exigentes de nuestro trabajo: intervenir sobre edificios existentes entendiendo qué elementos deben recuperarse, cuáles necesitan consolidación y cómo incorporar soluciones actuales sin hacer desaparecer las huellas de su historia.
La restauración de la Central Hidroeléctrica de El Gollizo se suma así a los proyectos de rehabilitación, restauración patrimonial y obra pública desarrollados por DECOCALLEJAS.
En esta ocasión lo hacemos, además, sobre una construcción estrechamente ligada a la historia industrial de nuestra provincia.
Una obra que no busca transformar el edificio, sino conseguir algo que ahora mismo resulta mucho más importante: protegerlo para que pueda seguir formando parte del patrimonio de Riópar durante muchos años más.